
Lastenia Tagle, jefa del Servicio de Pasajeros, indicó que la temporada en la sierra central es muy buena para recorrer en tren los valles del río Rímac y del Mantaro, y disfrutar de un viaje que resulta extraordinario por los atractivos turísticos y la belleza del paisaje.
Además, estos viajes coinciden con festividades como la celebración de la Virgen de Cocharcas, la Feria de Las Flores y de Plantas Ornamentales, entre otras.
La partida de ambas salidas será desde la Estación de Desamparados (a espaldas de Palacio de Gobierno) a las 07:00 horas para llegar a la ciudad de Huancayo alrededor de las 19:00 horas.
El retorno será a las 18:00 horas desde la Estación de Huancayo los días 13 y 27 de septiembre, respectivamente, para llegar a Lima alrededor de las 06:30 horas del lunes siguiente.
Los turistas interesados en abordar el tren Lima-Huancayo pueden adquirir los boletos desde la comodidad de su casa o de su trabajo, a través de Internet, ingresando a la página web o a través de los puntos de venta de Teleticket.
“De esta manera la empresa busca brindarle a los pasajeros todas las facilidades de seguridad y comodidad para adquirir los boletos y animarse a conocer uno de los destinos turísticos más atractivos y variados de nuestro país”, dijo Tagle.
Para la salida del 25 de septiembre, Ferrocarril Central Andino tiene previsto realizar entre los pasajeros del tren diversos sorteos de paquetes turísticos, cenas shows en un agradable restaurante de Huancayo y city tours.
Además, se ha programado una celebración especial a bordo del tren con motivo de la llegada de la primavera, en donde se entregarán premios especiales a los pasajeros más entusiastas.






































El Callao es y ha sido el puerto más importante del país. De gran importancia histórica y comercial, el puerto del Callao fue fundado en 1537 inicialmente como punto de embarque para las mercancías que eran llevadas a España. Ubicado a 14 km del centro de Lima, podrá contemplar que El Callao todavía alberga hermosas y antiguas casonas de madera con largos y elaborados balcones y visitar lugares como la tradicional Plaza Gálvez, la Plaza Grau y la Iglesia Matriz, que conforman parte de los atractivos del lugar.
Al final de la Avenida Saenz Peña distinguirá también la Fortaleza del Real Felipe, monumental construcción que data del año 1747 y que fuera edificada para defender la ciudad del acoso de corsarios y piratas como Drake, que saqueó el puerto en el siglo XVI. El Real Felipe también jugó un importante papel durante la Independencia del Perú. Acérquese luego a Chucuito, un pequeño barrio de pescadores con casas de estilo gótico y neorrenacentista, así como típicas casitas de madera pintadas con alegres colores que se encuentra en las inmediaciones.
Continúe su recorrido por La Punta, tradicional distrito que conforma parte del Callao y que resulta ideal para caminar y respirar la brisa marina. En este antiguo balneario donde residía la aristocracia limeña podrá observar un hermoso malecón, playas de canto rodado e impresionantes casonas de inicios de la República y de las décadas del 30, 40 y 50.


La Cultura Sicán llegó a dominar la mayor parte de la costa norte peruana en la época de su máximo apogeo. Sus pobladores fueron hábiles orfebres que crearon piezas muy elaboradas en diversos metales como el oro, el cobre arsenical (aleación de cobre y arsénico) y la tumbaga (aleación de oro, plata, cobre y arsénico de bajo quilate). También destacaron como artesanos ceramistas
La cultura Ishmay desarrolló, 400 años antes del establecimiento de los incas, el gran Centro Ceremonial; calles, numerosos templos con rampas y el Templo Pintado, son muestra de su urbanismo religioso. Los incas, al llegar al valle, adecuaron las construcciones preexistentes a sus necesidades administrativas, desacralizando la ciudad y perdiendo el oráculo del centro. Construyeron el Templo del Sol, el Acllahuasi, la Plaza de los Peregrinos, y otros palacios cuya ciudadosa reconstrucción nos permite imaginar el lugar quinientos años atrás.
Fue en la ciudad de Cajamarca en donde el conquistador español Francisco Pizarro (1532), tuvo el encuentro y capturó al inca Atahualpa, último gobernador del Imperio de los Incas. Aquí se inició la colonización y transculturación del Perú.



















