
Según el Instituto Nacional de Cultura (INC) de Cusco, la calzada posiblemente partía del conjunto arqueológico de Wuaraqtambo, ascendía a la cumbre del cerro Machu Picchu y descendía hasta la ciudadela incaica.
El camino es de mampostería de piedra, aproximadamente tiene un metro de ancho, los muros que sostienen su talud alcanzan entre cuatro y cinco metros de altura, y cuenta con una portada, aunque varios tramos han colapsado.
El hallazgo -producto del trabajo de técnicos y obreros del INC de Cusco, voluntarios del Proyecto Ukupacha y de la Universidad Jaime I de Castellón de España- se concretó entre el lunes y martes de esta semana.
Para ello, se llevó a cabo una exploración pormenorizada de los alrededores de la ciudadela incaica mediante técnicas de progresión vertical de espeleología, explicó Salvador Guinot, director técnico del proyecto Ukupacha.
Fernando Astete, director del Santuario Histórico Machu Picchu, dijo que hace cuatro años se conocía la existencia de esta vía, pero ahora se tiene ya la certeza de su existencia.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el sendero habría sido de carácter sagrado y sólo transitaban por éste personas con preparación espiritual y participación en acciones de culto, comentó.
Para la próxima semana se ha previsto una nueva expedición para efectuar trabajos de investigación y exploración arqueológica, con el fin de precisar el recorrido y la longitud del camino.
Jorge Zegarra, director del INC-Cusco, sostuvo que el hallazgo constituye un referente importante del programa de inversiones que se realiza en Machu Picchu en los últimos años, superando los 25 millones de nuevos soles.























La construcción de Choquequirao es obra de los sucesores del Inca Pachacutec, Tupac Inca Yupanqui (1 471-1 493) o Wayna Capac (1 493-1 527). En el lugar se utilizaba cerámica domestica y ceremonial del estilo clásico cusqueño, y también de otros, propios de la población que se trasladó para construir y poblar el sitio de manera permanente, probablemente agricultores experimentados en construir y explotar los andenes agrícolas en zonas de ceja selva. Ubicado a 3 050 msnm, en el limite con el departamento de Apurímac, el conjunto arqueológico de Choquequirao no fue construido para ser un lugar al que se accede como de pasada, y llegar a el demanda dos días de disciplina marcha, largamente compensada por la belleza del paisaje que acompaña al caminante desde sus primeros pasos.
El trayecto se inicia en Cachora (2 800 msnm), un pequeño pueblo del departamento de Apurímac al cual se llega, habiendo partido del Cusco, después de cuatro horas de buena carretera (145 km asfaltados y 10 km afirmados). Es allí donde se contacta con los arrieros de mulas, quienes además hacen las veces de guías. Una familia local ofrece hospedaje y el único teléfono de la localidad. Aproximadamente 40% del centro ceremonial inca de Choquequirao esta libre de vegetación. El área restante esta formada por un complejo sistema de andenes construidos en laderas sumamente empinadas. Hace poco ha sido ubicada una impresionante escalera de 180 andenes que, descendiendo desde uno de los flancos del centro ceremonial, llega hasta el río, en el que es posible nadar.


Este místico lugar esta localizado en el departamento de Cusco, en el límite con Abancay separados geográficamente por el Gran Cañon del Apurímac. El punto de partida de esta caminata de 4 días se hace desde el pueblito de Cachora (2800 m.s.n.m) tomando un devío de la carretera asfaltada Cusco-Abancay, a la altura del centro arqueológico de Saywite. En Cachora se hacen los preparativos finales para la caminata con una vista impresionante del Nevado Salkantay y parte de la Cordillera Vilcabamba.
Pasamos la noche en un hospedaje rural muy acogedor para partir al siguiente día muy temprano y dirigirnos hacia el Gran Cañon del Apurímac llegando despues de 2 horas a su punto más alto, el abra Capuliyoc (3100m), desde aquí se inicia un largo descenso hasta llegar a un area de campamento denomindo Chiquisca (4h) lugar donde podemos reabastecernos de agua y descansar brevemente para luego culminar el descenso hacia río Apurímac en un lugar denominado Playa Rosalinda (1100m) donde podemos refrescarnos en las sus tibias aguas. Por la tarde reiniciamos nuestra caminata cruzando el puente Pasarela y ascendiendo hasta el area de campamento Santa Rosa (3h) donde pernoctamos.
Al día siguiente después de un reparador descanso y buen desayuno nos dirigimos hacia el campamento Marampata (2800m) donde arribamos al mediodia (4h), en el trayecto apreciaremos hermosas caídas de agua y abundante vegetación. Después de un breve descanso en el campamento, nos dirigimos ya muy ligeros hacia las ruinas de Choquequirao 3100m. (40 min.) aquí visitamos los restos arqueológicos durante toda la tarde. El centro arqueológico es impresionante destacando las andenerías, los acueductos, la plaza ceremonial concentrica, el mirador natural del Cañon del Apurímac y diversas estructuras de viviendas y templos ceremoniales ubicados en distintos niveles unidos por una diversidad de escalinatas de todo tamaño e inclinación



Para controlar tan vasto territorio, los incas construyeron una extensa red de vías a través de las cuales las noticias y productos viajaban rápidamente. Este complejo de caminos se llamaba en quechua qhapaq ñan o capac ñan que significa “gran camino”. En algunos lugares también es conocido como inca ñan o camino inca.
Por lo general, los caminos incas son afirmados y empedrados. Alcanzan nevados y atraviesan desiertos, e incluso cuentan con desagües, escaleras y túneles. Pueden llegar a tener cinco metros de ancho, y dan cuenta de un cuidadoso y premeditado trabajo de la piedra. Decenas de caminos cruzan al borde de precipicios, mientras que otros continúan por puentes colgantes, que oscilan sobre los ríos.


Los caminos del Tawantinsuyu no fueron construidos ni para la rueda ni para el caballo, sino para los pies de los chasquis, quienes recorrieron cada rincón del territorio llevando mensajes y encomiendas. 


"El Imperio Incaico fue un imperio de peatones y no un Imperio de Caballeros. Sus caminos no estuvieron hechos para la rueda ni el caballo, sino para el pie del hombre "(Pablo Macera)
Baños termales
Para una mayor comodidad, la Municipalidad de Aguas Calientes ha construido ambientes especiales, como camerinos, baños y cafetería. A lo largo del camino hay una serie de pubs y restaurantes donde se puede disfrutar de la hospitalidad del poblador local y conversar con visitantes de todas partes del mundo.
Recién en la década del 70, luego de un período incipiente de turismo, empieza un incremento sustancial y sostenido del mismo hacia Machupicchu, siendo el inicio de la formación del centro poblado. En la década del 80, Aguas Calientes empieza a tener una rápida transformación, debido a tres ejes fundamentales que fueron los motores del sostenimiento del distrito: El Tren Cusco - Santa Ana, El Santuario Histórico de Machupicchu, La Central Hidroeléctrica de Machupicchu.
En Aguas Calientes un singular Pachacutec recibe a los visitantes a la entrada de pueblo con los brazos abiertos. Esta estatua se encuentra ubicada en la Plaza de Armas de Aguas Calientes.
















