Según explicó, la referida lista fue anunciada por el Blacksmith Institute, un grupo ambiental independiente que trabaja en asociación con la Cruz Verde de Suiza.
La relación considera lugares en donde la contaminación genera los impactos más severos sobre la salud de las personas, especialmente sobre los niños.
Un lugar en el África, un lugar en América (La Oroya) y ochos lugares en el Asia se encuentran incluidos en la lista este año.
La Oroya, junto con otros cinco lugares que aparecieron en la lista del año 2006, vuelve a ser incluida, aunque entre los diez lugares no se establece ningún ranking, debido a las distintas dimensiones, tamaños poblacionales y dinámicas de la contaminación.
“Consideramos que tanto la reciente decisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como el reporte del Blacksmith Institute, apuntan a lo mismo: la todavía pobre efectividad de las medidas adoptadas para evitar y mitigar el impacto que la contaminación en La Oroya produce sobre la salud de sus habitantes”, indicó Huaroc.
Por su parte, el gerente regional de Recursos Naturales y Gestión del Medio Ambiente de Junín, Iván Lanegra, consideró fundamental evaluar con seriedad el informe emitido, pues “aunque reconoce los avances en la ejecución de las obligaciones por parte de la empresa Doe Run, nos alerta sobre todo lo que nos falta por avanzar”.
“Por ello, necesitamos, entre otras medidas, fortalecer las políticas de fiscalización y vigilancia ambiental, tal como se desprende de la reciente sanción que recibió la empresa Doe Run Perú, y mejorar las acciones directas sobre la salud de población de La Oroya, en especial con los niños” anotó.
















La Cordillera de los Andes, además de partir el territorio peruano en dos regiones o vertientes bien diferenciadas, actúa como divisoria continental de aguas o divortium acuarum.






