
La convocatoria fue hecha por disposición del jefe de la institución, José Luis Camino Ivanissevich, y publicada en el Diario Oficial El Peruano.
Los postulantes deberán tener el título de ingenieros forestales, agrónomos, agrícolas, zootecnistas o biólogos, con maestría y/o doctorados en áreas específicas, similares o afines a la actividad forestal y de fauna silvestre. Además, experiencia laboral no menor de cinco años, de los cuales tres deben ser en la actividad pública.
La convocatoria comprende las administraciones técnicas de control forestal y de fauna silvestre (ATCFFS) de Tumbes-Piura, Lambayeque, La Libertad, Lima, Ica, Moquegua-Tacna, Cajamarca, Áncash, Huánuco, Sierra Central, Apurímac, Cusco, Arequipa, Puno, Amazonas, San Martín, Yurimaguas, Iquitos, Requena, Tingo María, Selva Central, Contamana, Pucallpa, Atalaya, Tambopata-Manu y Tahuamanu.
Los participantes en el concurso, al cual pueden postular quienes ocuparon dichas jefaturas hasta el 31 de marzo, deberán acreditar en su perfil profesional capacitación (o experiencia) específica –según sea el ámbito- en manejo de ecosistemas de costa, sierra o selva; o en forestación/reforestación; o haber participado en inventarios, evaluaciones, investigaciones, estudios sobre levantamiento forestal y/o de fauna silvestre.
Las bases de la convocatoria están publicadas en la página web del Inrena: www.inrena.gob.pe.
Los documentos podrán ser remitidos hasta este viernes 11 de abril, de 09:00 a 17:00 horas en calle Diecisiete Nº 355, urbanización El Palomar, en San Isidro, y en las oficinas de las Administraciones Técnicas de Control Forestal y de Fauna Silvestre en el interior del país.
Los resultados de calificación del currículum vitae será hecho público el 18 de abril y los resultados finales el 30 de abril en la página web del Inrena y en la vitrina de publicaciones de la sede central.














Según algunas informaciones se dice que se popularizó el dicho "el que no trabaja no come" con lo cual se acrecentó la jornada al máximo. Sin embargo el trabajo se realizaba en relación a las limitaciones y posibilidades físicas de los integrantes de los pueblos. La ociosidad era severamente castigada.
1.- El Ayni.- Era una forma de prestación de servicios y trabajos basados en la reciprocidad, consistía en la ayuda mutua que se prestaban las familias entre sí y todos los integrantes del Ayllu, el servicio recibido tenía que ser devuelto en forma idéntica o parecida। Aquí había verdadera reciprocidad y compañerismo, ya que se trataba de beneficiar a los que estaban imposibilitados de realizar sus propias labores, este tipo de labores se sigue realizando por pobladores de los Andes.
El AYNI como forma de trabajo colectivo solidario tiene en la actualidad un valor importante en las comunidades indígenas andinas, donde se utiliza como una estrategia de sobre vivencia y cohesión cultural entre las familias indígenas.






